martes, 13 de abril de 2010

Crónica desde Polonia

Nuestro amigo John Núñez "Paletas", nos envía esta crónica sobre Polonia después del accidente aéreo en donde murió el Presidente Kaczyński, su esposa y 95 personas más entre militares y miembros de su gobierno. Paletas vive desde hace más de cuatro años en Varsovía y nos cuenta de primera mano de qué manera se esta viviendo esta tragedia. Los dejo con nuestro corresponsal.

REPÚBLICA DE POLONIA,
El día que amaneció siendo otra y la misma

Por John Jairo Núñez García ("Paletas")


Entre el zapping y las primeras planas

Durante varias semanas en los medios sólo se hablaba del 70 aniversario de la Masacre de Katyń. Lo que al principio para mi era una visita más del día a día de la vida política y diplomática de Polonia empezó a tomar su real dimensión a medida que entendía gracias a los noticieros y los diarios su importancia socio-política. Entre titulares y reseñas nace en mi una pregunta que : ¿qué pasó en Katyń? ; la respuesta: Algo que le duele mucho al País.

En septiembre de 1939 por un acuerdo entre Hitler y Stalin, el Ejército Rojo invadió Polonia. Los oficiales polacos fueron arrestados como prisioneros de guerra y en la primavera de 1940, la policía secreta rusa mató entre 15 y 22 mil de estos hombres en el bosque de Katyń. Sus esposas y el país tuvieron que soportar durante mucho tiempo el silencio oficial sobre lo sucedido mientras que nazis y soviéticos se echaban la culpa mutuamente. Después de 50 años de incertidumbre, dolor y silencio, en 1990, bajo el gobierno de Gorvachov, se aclaró la total responsabilidad de la Unión Soviética. Este hecho influye hasta ahora en las relaciones entre Polonia y Rusia.

La visita y asistencia al homenaje que se llevaría a cabo el 10 de abril del 2010, como lo dijo el propio presidente Lech Kaczyński (“Leg Kachyñski” fonética aproximada en español del nombre), sería una de las más importantes durante su mandato. En realidad lo era para todo el país.

De un Morning Show a una tragedia

Ese sábado 10 de abril arrancó muy temprano para mi, gracias a mi pequeña hija, mientras yo intentaba dormirla de nuevo, desde Varsovia despegaba el Tu-154 avión presidencial con rumbo al aeropuerto ruso de Smolensk, el más cercano al lugar de la masacre, en el una delegación que respondía a la altura del acontecimiento: Presidente, Primera Dama, un expresidente, el presidente del Banco Nacional Polaco, 18 miembros del parlamento de todos los partidos , toda la cúpula militar, algunos ministros y vice ministros, presidente del comité Olímpico, un Obispo, un Arzobispo Ortodoxo… 89 personalidades de alto rango de las diferentes instituciones polacas. Se cumplieron los protocolos de seguridad nacional el Presidente y el Primer ministro no viajaron juntos, al igual que ministros y viceministros de la misma cartera…etc, etc.

Mi hija ya dormía y yo me senté frente al televisor buscando un Morning Show, una pareja de presentadores en un sofá tratando temas un poco triviales, en fin algo que no le exigiera mucho a mis neuronas que aún dormían. Lo encontré y de pronto entró un flash informativo que hasta ahora no ha terminado.

Un presentador de noticias desde su estudio comunicaba que al parecer el avión presidencial tenía problemas para aterrizar y que seguramente tendría que cambiar de aeropuerto, casi de inmediato informa que se perdió el contacto con el avión, un silencio largo en el estudio… el presentador toma aire, baja la mirada y en con tic que al parecer tienen todos los presentadores de noticias del mundo, de un golpe ordena las hojas que tiene en la mano y conteniendo el llanto dice: estimados señores se acaba de confirmar la caída del avión presidencial, los primeros informes indican que no hay ningún sobreviviente; en mi interior no quería entender lo que decían, tenía la esperanza de que algún malentendido gramatical le cambiara el sentido a lo que estaba viendo… pero fue inútil, estaba entendiendo bien, Polonia se había quedado sin una parte importante de su élite política, intelectual, religiosa, militar y cultural.

¿Y ahora, quién podrá defendernos?

En medio de un dolor colectivo, que es imposible no sentir, es inevitable empezar a pensar en lo que pasará en el panorama nacional. Al escenario entran entonces factores emocionales, racionales, funcionales. Emocionalmente se fueron padres, esposos, hijos, amigos, talentos, personas que generaban admiración. Su partida unió al país; un político refiriéndose a los partidos declaró: "en Polonia hoy no hay Derecha ni Izquierda…hoy en Polonia hay polacos”, otro dijo: “hoy cada persona en Polonia ha perdido a alguien cercano” y así es, prácticamente no hay ningún sector social, económico, político o cultural que no haya sido golpeado fuertemente por la tragedia. Polonia desde el sábado es emoción pura, nadie esconde el sentimiento, ese dolor colectivo se vive en solidaridad, desde las grandes plazas hasta en la intimidad de las casas; durante el fin de semana por ejemplo acompañé las lágrimas de mi esposa…con lágrimas.

La Razón por otro lado dice que hay que actuar, en la constitución está todo perfectamente claro. El jefe del parlamento debe asumir las funciones presidenciales (eso pasó el mismo sábado) y en menos de una semana debe fijar la fecha de las nuevas elecciones, las cuales deben ser en no más de dos meses después de que se haga pública. El funcionamiento del País no se ha afectado, el Banco Nacional ya tiene nuevo presidente, al parecer mañana será anunciada la fecha de las elecciones. Este era año de elecciones entonces el país estaba empezando a prepararse para ese proceso… salvo dos pequeños detalles, el primero: dos candidatos iban en el Avión, uno de ellos el mismo Presidente; el segundo detalle es que el candidato de la oposición era el presidente del Parlamento, quien ahora ejerce funciones presidenciales.

En los medios el amarillismo no existe, no aparecen los típicos cuervos que quieran pescar en río revuelto, no aparecen pseudo-expertos tratando de explicar cómo se hubiera evitado la tragedia, nadie juzga, las divisiones políticas (que eran fuertes) están unidas por el nacionalismo, estoy bastante asombrado por muchos detalles como estos, podría decir que así como me tocó el dolor, el orgullo también lo hizo un poco.

En ese momento nadie se imagina cómo será el ambiente electoral, el cual obviamente carecerá de toda esa “emoción política”, personalmente creo que va a ser un fenómeno muy interesante para seguir y analizar. En Rusia sigue el reconocimiento de los cuerpos, La pareja presidencial ya está siendo velada en el Palacio, miles de polacos están asistiendo día y noche, se vienen las elecciones, se viene un nuevo presidente, ascenderán nuevos Generales, habrá nuevos miembros en el Parlamento y en la iglesia, habrá incluso un nuevo avión presidencial con nuevos pilotos y nuevas azafatas, habrá una nueva dolorosa fecha para recordar.

Hoy, mientras escribo estas líneas siento que la Polonia que se ve desde mi ventana es la misma, pero en su espíritu, desde el sábado, es definitivamente otra.



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