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martes, 4 de agosto de 2009

Sentencia T - 291 de 2009

Con tanto ajetreo para el Encuentro de Blawgers no he podido volver a postear de forma responsable. Sin embargo, creo que vale la pena ocupar por ahora más tiempo a la organización y desarrollo de este importante evento que al blog. Empero, no quería dejar de pasar la ocasión para comentar una de las Sentencias más importantes que ha proferido la Corte este año, la sentencia T - 291 de 2009 de la Magistrada Ponente Clara Elena Reales Gutiérrez sobre los derechos de los recicladores del basurero de Navarro en la ciudad de Cali.

Los recicladores impugnaron mediante tutela a la Empresa ESP EMSIRVA y a otras entidades estatales como consecuencia del cierre del basurero de Navarro lugar en el que desarrollaban su trabajo hace más de 30 años. En las tutelas se solicita la protección del derecho a la igualdad, a la diginidad, al trabajo, a la salud, a la seguridad social, a la subssitencia y al minímo vital, porque dicha empresa no había cumplido con los pactos relacionados con ayuda a estas personas para poder salir de su actividad cotidiana de reciclaje.

Uno de los Amicus Curie que se presentaron en el caso fue el de la Fundación Civisol que piede ¨Exhortar a los concesionarios a que, a la luz del deber constitucional de solidaridad de los colombianos y en función de la Responsabilidad Social Empresarial, como práctica de gestión empresarial en boga, vinculen a los ex recicladores de Navarro a su operación concesionada por el Municipio¨ (Ver: Santiago Botero Gómez, ¨Aproximación desde lo público a la Responsabilidad social de la empresa¨, Tesis de Maestria en derecho público Universidad Externado, 2009).

Considera la Corte que la decisión de cerrar el basurero por una parte protegió el medio ambiente sano y salud de los caleños, pero la decisión generó un impacto social de grandes proporciones en materia de derechos sociales, derecho a la subsistencia para los recicladores cuyo minímo vital dependía del basurero.

La Corte considera que el cierre del botadero vulneró el dereho de los tutelantes no solo porque no se adoptaron medidas dirigidas a mitigar los efectos de la decisión, sino también porque se excluyó de una actividad económica lucrativa a los recicladores que pasaba a estar en mano de la empresa que había ganado la licitación para la recolección y reciclaje de las basuras.

La Corte ordena en su decisión que EMSIRVA ESP, la Alcaldía de Cali y a las demás entidades demandadas deben diseñar, adoptar y poner en marcha una política de inclusión efectiva de los recicladores de Cali en los programas de recolección, aprovechamiento y comercialización de los residuos que fortalezca su calidad de empresarios y las formas de organización solidaria vinculándolos como dentro de la economía formal en el aseo de la ciudad de Cali y que además se dote a los recicladores de la garantía de los derechos de salud, educación, vivienda digna y alimentación.

(Sobre esta sentencia ver la tesis de Santiago Botero Gómez, Ibíd, pp. 110 y siguientes).

Para ver la Sentencia pinche aquí.

Links.
- ¨Fin al basurero de Navarro¨, El Espectador, 25 de julio de 2008
- "Muck and brass plates", The Ecomomist, june 11 2009
- "Reciclaje de desechos sólidos en América Latina¨, Frontera Norte, Volumen 11, No 21, enero - junio de 1999, Pdf
- CONGRESO "RECICLADORES SIN FRONTERAS" con la participación de Adriana Ruiz Restrepo abogada de los recicladores de Cali, junio de 2009. Aquí algunos precedentes jurisprudenciales sobre la materia

La Sentencia también la puede ver aqui.

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sábado, 25 de agosto de 2007

Responsabilidad Social Empresarial y la dificultad de su definición

Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves
La Responsabilidad Social de la Empresa o Corporativa (RSC) es una nueva categoría que esta tomando impulso en todo el mundo. Del 15 al 17 de agosto se celebró en Bogotá la Feria “Colombia Responsable” en donde se hace tangible esta idea. Se reunieron en dichos días empresarios, fundaciones, ONG’s, sociedad civil, cajas de compensación entre otros para mostrar sus labores de Responsabilidad Social.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el término RSC puede confundir ya que tiene distintas aristas y definiciones. Una cosa pueden ser las labores de filantropía, por ejemplo cuando Santodomingo o Angulo realizan alguna donación, otra cosa es el Gobierno Corporativo (Corporate Governance) o las prácticas de “Buen gobierno” en donde la junta directiva y los gerentes tienen que tener un gobierno visible y responsable frente a sus accionistas. También RSC puede ser entendida como aquellas labores de apoyo a determinada fundación o ONG o incluso prácticas sociales dentro de la empresa como por ejemplo la que realiza Crepes and Waffles de contratar madres cabeza de familia.

El término se volvió más popular después de que la ONU introdujera el Global Copact o Pacto Mundial en donde las empresas multinacionales se comprometen a cumplir ciertas obligaciones como la protección del medio ambiente, cumplir con las normas laborales, no fomentar prácticas de corrupción y proteger los derechos humanos. Del mismo modo, empiezan a surgir empresas que cumplen labores sociales como los llamados “Microcréditos”, “Microvivienda” que se pusieron de moda con El banco de los pobres de Muhamud Yunus o “la fortuna en la base de la pirámide” de Prahamad bajo la teoría de que los pobres también son negocio. Del mismo modo hay que pensar en ciertas instituciones como las fundaciones, Cajas de Compensación u ONG’s en donde su misma labor se confunde con lo social.
También pueden ser confundidas como prácticas de responsabilidad social aquellas obligaciones constitucionales y legales (Afortunadamente somos un Estado Social de derecho), en donde por ejemplo se obliga a las empresas que explotan recursos naturales que distribuyan sus ganancias y regalías a través de inversión social dentro de los territorios explotados como puede ser la construcción de hospitales, escuelas etc. También se quieren alinear en esta categoría prácticas como la producción de los mal llamados “bio combustibles” a pesar de que la producción de caña o de palma africana acabe con los bosques y selvas y fomente el latifundio.

Como vemos hay que entender que cada una de esas prácticas tiene un especial interés para las empresas que funcionan en la lógica del cálculo pero que a su vez pretenden ajustar sus labores a las nuevas necesidades de la sociedad y a corregir los efectos de la globalización económica. Si hablamos de la filantropía podemos comprender que muchas veces se dona para reducir la carga tributaria de las empresas, piensen ustedes en las grandes contribuciones a proyectos sociales de grupos empresariales o de algunos actores o cantantes. Si se trata del gobierno corporativo el interés es que no se vuelva a otro caso “Enron”, que exista transparencia en la contabilidad y hacer participe en el gobierno al accionista mediante labores de democratización.

Si se habla de la firma del Global Compact hay que pensar en que aporta esta certificado de buena conducta a la cotización bursátil de la empresa. Si pensamos en la ayuda a fundaciones u ONG’s tendríamos que ver que aporta esta labor a la buena imagen y “good will” de la empresa. Alguien dirá que no se puede ser tan crítico que los empresarios puede realizar labores sociales sin pensar en el interés económico que reporta, sin embargo hay que ver que las empresas se fundamentan en la ganancia y que lo que hay que pensar con esta idea es en una especie de cuadratura del círculo en donde lo social y lo económico, a pesar de sus contradicciones, puedan acoplarse y representar para ambos ámbitos algún beneficio.


Anexamos a continuación dos artículos del periódico El Tiempo sobre esta materia y una opinón de la Revista Semana sobre la responsabilidad de las empresas cuando se vean involucradas en violaciones de derechos humanos:


Responsabilidad social S. A.
21 de Agosto de 2007. Redactor de EL TIEMPO.


Los miles de visitantes que la semana pasada acudieron a Corferias confirmaron que la responsabilidad social no es un asunto marginal. 'Colombia Responsable', primer encuentro sobre este tema en el país, convocó experiencias públicas y desarrollos del sector privado, ONG y medios de comunicación y académicos y atrajo a un público que soprendió por lo numeroso.


En un país con inmensos retos sociales, la idea de un empresariado comprometido con su entorno, sus proveedores y empleados es atractiva. Más que una reciente moda corporativa, la agenda de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha venido consolidándose en los últimos 10 años en el país. Compañías nacionales y extranjeras, de servicios públicos, minería y comercio han incorporado mecanismos de mejoría de la calidad de vida de las comunidades más afectadas por su actividad empresarial y han financiado iniciativas en áreas como educación, salud y desarrollo. Esta Casa Editorial también ha contribuido con una estrategia pionera de RSE con proyectos en salud, educación, fomento de la lectura y construcción de ciudadanía a través de iniciativas que hacen seguimiento a la gestión de los gobiernos locales, como la red 'Ciudades, cómo vamos'.


Según la más reciente encuesta de la Andi, líder nacional en el tema, las empresas colombianas dedican un 3 por ciento de sus ventas brutas a los proyectos de responsabilidad social. No sorprende entonces que el país ocupe el noveno lugar en la lista de los que más empresas aportan al Pacto Global de Naciones Unidas. Con 113 compañías, el sector privado colombiano -y algunas entidades públicas- es un actor importante en esta iniciativa de más de 4.000 empresas de 116 países, comprometidas con un decálogo de estándares en derechos humanos, medio ambiente, normas laborales y lucha contra la corrupción.

Sin embargo, un estudio del Centro Colombiano de Responsabilidad Empresarial muestra que solo 4 de cada 10 empresarios tienen un conocimiento alto sobre el tema y la mitad no conocen estas prácticas en otras firmas, aunque 65 por ciento cree que la RSE genera ganancias tangibles para las compañías. Por el lado internacional, un reciente reporte de Goldman Sachs muestra que, en sectores como energía, minería y alimentos, las empresas con estrategias de responsabilidad social mejoraron su desempeño bursátil en promedio en 25 por ciento, y 72 por ciento de estas firmas superaron a sus competidores.

Si estas prácticas no están insertadas en las operaciones de las empresas ni generan efectos tangibles para ellas, será difícil que la cúpula gerencial las adopte. De los resultados de las alianzas entre las compañías, las ONG y los proyectos sociales del Estado depende que la Responsabilidad Social sea distinta de la filantropía y la caridad.

En Colombia, el futuro es promisorio. El avance en normas técnicas podría estandarizar las estrategias y así mejorar la evaluación y la comparación. El conocimiento ciudadano del tema es requisito primordial en un entorno cada vez más corporativo. La generación de una 'masa crítica' de empresas comprometidas con estas prácticas depende tanto de la decisión gerencial como de la presión democrática de los usuarios, clientes y comunidades involucradas en el negocio. Pues, al fin y al cabo, las prácticas de RSE responden tanto a una decisión corporativa, como a una demanda de las comunidades.

Responsabilidad Social Empresarial
A propósito de “Colombia Responsable”

Por: Paul Martin

Representante de Unicef para Colombia

Aunque la práctica de la responsabilidad social empresarial se va consolidando en Colombia, aún se defiende la idea de que las empresas son socialmente responsables cuando cumplen las obligaciones legales o hacen obras de caridad y donan a causas sociales. Ahora, cuando tiene lugar en Bogotá 'Colombia Responsable', es útil analizar cómo las empresas pueden hacer realidad su responsabilidad social y aportar en los cambios sociales que requiere el país y en la protección de los derechos de su niñez.En un Estado social de derecho, dar empleo y pagar lo justo a los trabajadores, así como pagar los impuestos y obligaciones legales ambientales, es una condición que deben cumplir todas las empresas como requisito mínimo de su supervivencia.
El solo cumplimiento de la ley no hace a las empresas socialmente responsables. Las donaciones, la caridad, el dar a unos pocos lo que nos sobra, tampoco es responsabilidad social. Aún se discute si este tipo de caridad es bueno porque ayuda a alguien o malo por la dependencia en la que mantiene a quien recibe la limosna. Sin demeritar esta labor, ciertamente hay una gran diferencia entre estas acciones y la responsabilidad social empresarial.Hay empresas con un desarrollado concepto de filantropía que han pasado de las donaciones puntuales o los actos de caridad a crear sus propias fundaciones o entregar fondos a instituciones sociales, incluyendo a Unicef. A veces estos proyectos apuntan al desarrollo: por ejemplo, escuelas que mejoran las posibilidades de niños desfavorecidos o clínicas que mejoran su salud. A veces son formas de publicidad positiva o intentos de 'lavar imagen', especialmente si la empresa no cumple con la ley. Muchos de estos esfuerzos son poco más que caridad a escala mayor.La responsabilidad social empresarial implica la decisión libre de los empresarios de sumergirse en un proceso de cambio social para asegurar el cumplimiento de los derechos comunes y el mejoramiento de las condiciones de vida del gran núcleo social excluido.
Las empresas socialmente responsables promueven leyes para construir una nación justa, intervienen en la discusión de políticas públicas y combinan su peso social y sus recursos financieros en los cambios que requiere el país.Unicef quiere trabajar con estas empresas y sus líderes para que los derechos de los niños y adolescentes colombianos se cumplan y protejan. Se trata de convertir los derechos en hechos y aplicar la inteligencia y los recursos en programas que lleven al país a cumplir con las Metas de Desarrollo del Milenio. De este modo, Colombia podrá llamarse socialmente responsable.
Por Gabriela Perdomo
Fecha: 08/18/2007 -1320

En marzo de este año la compañía multinacional exportadora de bananos Chiquita Brands se declaró culpable ante una corte estadounidense de haber pagado alrededor de 1,7 millones de dólares a las Autodefensas Unidas de Colombia a cambio de “protección” para sus funcionarios. La compañía, que gana un promedio de 4.500 millones de dólares al año, fue obligada a pagar una multa de 25 millones que no les harán mella a sus operaciones, tal como lo declararon sus ejecutivos. Ningún directivo de la compañía enfrentó cargos. No voy a hacer más referencia a este caso, ni a los demás que están en proceso contra la misma compañía por las mismas razones, ni tampoco a las sospechas de que Chiquita no es la única empresa que ha dado plata a milicias –paramilitares, guerrilleras o “independientes”– en Colombia.
En cambio, quiero referirme a un mecanismo de transparencia empresarial que tal vez es poco conocido en Colombia pero que ilustra muy bien la necesidad que tienen nuestros gobernantes de sentarse a estudiar cómo evitar que el sector privado –sea nacional o extranjero– siga financiando nuestra interminable guerra civil. Se trata del Proceso Kimberly, una idea que nació de la brutalidad que rodea la industria de los diamantes en África. La iniciativa comenzó hace siete años en Sudáfrica, cuando líderes de varios países del sur del continente se reunieron para encontrar una manera de librar al mercado mundial de los llamados diamantes de sangre. Lo que preocupaba a los participantes de la reunión era que, básicamente, la explotación del objeto más precioso del mundo se había convertido en la fuente de financiación de guerras civiles en toda la región.

El Proceso Kimberly estableció desde su implementación en 2003 que países, comunidades económicas y miembros de la industria diamantera regularían el mercado de diamantes en bruto al rechazar todas las piedras preciosas provenientes de minas controladas por grupos armados. La decisión se tomó tras comprobar que en países como Angola, Costa de Marfil, Sierra Leona, Liberia, República Democrática del Congo y Congo, algunas minas estaban controladas por mafias y grupos armados ilegales que financiaban la compra de armas y otras actividades vendiendo diamantes a empresas comercializadoras. Todos los mineros y los comerciantes no estaban necesariamente involucrados en la guerra, pero sus acciones directa o indirectamente estaban ayudando a perpetuar masacres, violaciones, asesinatos y torturas.
Ante la evidencia, ONG lideradas por Global Witness, gobernantes africanos y los miembros más poderosos de la industria de los diamantes, como la empresa DeBeers, entendieron que el mercado de diamantes estaba completamente comprometido con varias guerras. Entendieron también que una vez la historia de estos diamantes se conociera alrededor del mundo, los consumidores dejarían de ir a las tiendas Tiffany’s y otras famosas joyerías porque el símbolo de la pureza se convertiría en un símbolo del horror. Así que aceptando su responsabilidad, todos los involucrados entendieron la necesidad de intervenir y decidieron crear el Proceso Kimberly para la certificación de diamantes en bruto. Sólo cuatro años después de su implementación, el proceso hoy cuenta con el aval de Naciones Unidas y opera en 45 países más toda la Unión Europea. Todos los diamantes que se venden y compran en estos países tienen que ser certificados por un estricto proceso, y con ello se garantiza la total legalidad y transparencia de su recorrido, desde la explotación hasta la venta. Desde Venezuela hasta Bélgica, ya miles de consumidores exigen que las tiendas demuestren que sus diamantes son libres de conflicto. Incluso, en DeBeers la política se ha extendido a certificar que los diamantes provienen de campos libres de explotación infantil.
¿Por qué nos debería importar el Proceso Kimberly? Porque aunque falta mucho para lograr una industria global saneada de diamantes de sangre, se ha demostrado que Kimberly es un mecanismo efectivo. El monitoreo de las piedras ha alejado a los grupos insurgentes de la industria, y con ello se ha reducido el tráfico de armas en varios países y se ha reducido la violencia. Se ha demostrado que muchos grupos rebeldes en el sur de África han dejado las armas simplemente porque no tienen cómo financiar su guerra. Pero su alcance va más allá. Este protocolo nos enseña que los conflictos armados tienen aspectos prácticos que se pueden atacar con eficacia. Y que sí es posible que las empresas que directa o indirectamente se ven involucradas en el fuego cruzado de una guerra acaben con su complicidad si deciden ponerle frente a la situación.
En Colombia tenemos un serio problema con las llamadas ‘vacunas’. Lo queramos o no, cientos de empresas nacionales y extranjeras están contribuyendo a que se perpetúe la violencia. Si tanto estas empresas como el gobierno empezaran por reconocer su responsabilidad, podríamos comenzar a pensar cómo desbaratar el sistema de extorsión de los grupos armados colombianos.

viernes, 23 de febrero de 2007

Globalización y RSC - links sobre el tema

Un escrito para mis alumnos de la especialización de Responsabilidad Social, del Seminario de la Maestría en Derecho Público y personas interesadas en el tema: (Actualizado Febrero 23 con Links).
(Imagen tomada revista Letras libres España)


Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves

El concepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) depende en gran medida del proceso de globalización económica (globalismo en términos de Ulrich Beck) que se viene desarrollando con mayor intensidad a partir del colapso del sistema económico soviético a finales de los años noventas y que se representa en la memoria colectiva con la caída del Muro de Berlín en octubre de 1989. Si el término "globalización" había sido conceptualizado por McLuham a partir de su idea de ¨aldea global¨ a finales de los años setenta fundamentalmente en la comprensión de los avances tecnólogicos y comunicaciones, en los años noventa el término ¨globalización¨ empieza a reconceptualizarse a partir de lo que ahora se conoce como ¨el nuevo orden mundial". El final de la Guerra Fría determina también el final de un conflicto entre dos bloques, el capitalista y el soviético, que representaban sistemas políticos y económicos opuestos. El término ¨globalización¨ entonces, empieza a ser utilizado dentro de la filosofía, la política y sobretodo la economía para explicar este nuevo orden. Lo cierto es que el sistema capitalista de producción había triunfado, y por ende la economía mundial, o en palabras de Wallerstein, el sistema económico mundial se adapta en la mayoría de países, y se presenta como como la última cara del capitalismo que se venía desarrollando a través del sistema mercantil desde finales del siglo XVI, al menos en el mundo Atlántico.

Con el triunfo y adopción del sistema económico capitalista y el sistema político democrático - liberal, en la mayoría de países, notable excepción la China en donde la política no cambia, se presenta la producción de bienes, la comercialización de estos y la internacionalización de las finanzas a nivel mundial. Los industriales, comerciantes, banqueros, inversionistas etc., pueden desde entonces realizar con menores trabas sus negocios a través de los avances comunicaciones y de transporte. Así mismo la interrelación entre países, personas y bienes se presenta con mayor intensidad o velocidad, es en este momento cuando la categoría ¨globalización¨ se reconceptualiza para explicar ahora este nuevo sistema de interdependencia y de interrelacionamiento entre economías y países. Sin embargo, hay que anotar que el modelo económico que se globaliza parte de un sistema que viene a ser adoptado en Inglaterra y en Estados Unidos por dos gobiernos conservadores en los años ochentas (Tachter y Reagan), que se presenta como el rescate de las ideas económicas de los clásicos (Adam Smith y David Ricardo) y que se denomina sistema neoclásico o neoliberal. Es la época de las privatizaciones de los servicios públicos y de las empresas estatales, de la desreguralización de los negocios, de la apertura económica, en donde se vuelve a la idea de que entre menos los gobiernos intervengan en las relaciones económicas, los ajustes que se realizan dentro de la economia pueden producir mejores efectos. Surgen términos como el ¨ajuste estructural¨ o trickle down effect, en donde fundamentalmente se piensa en el crecimiento económico como la variable más importante dentro de los modelos económicos a adoptar y se readapta la tesis de Ricardo sobre la ¨ventaja comparativa¨ en los sistemas de producción y de búsqueda de nuevos mercados.

Este ménage a trois: triunfo del sistema capitalista, adopción del modelo neoliberal o neoclásico sumado a las posibilidades comunicacionales que se daban a partir de las nuevas tecnologías produjo lo que se conoce como la globalización económica. El mundo se hace más pequeño, las variables espacio y tiempo en materia económica no se definen específicamente y es posible por ejemplo que se contraten servicios o call centers en otros países para evitar pagar las horas nocturnas en su propio país, es posible producir o elaborar el producto en donde por ejemplo la mano de obra sea más barata y las obligaciones para proteger el medio ambiente menos onerosas (Translocalización de la economía), es posible vender en más mercados y transnacionalizar la economía, es posible invertir el capital en diferentes bancos y países sin tantas trabas y regularización...

Este sistema de globalización económica que parecía según Fukuyama ser "el fin de la historia" sin embargo, empieza a tener sus propias problemáticas y distorsiones. La variable propuesta por el modelo neoliberal se cumple, es indudable que con las aperturas económicas y el aumento de los mercados y la producción, así como los menores costos en la elaboración de estos, produce indefectiblemente un crecimiento económico sin precedentes. Sin embargo, el ¨efecto difusor¨ no corrige las distorsiones y las desigualdades entre países y personas de un mismo país se acrecienta rápida y continuamente generando y reproduciendo a lo largo del globo el problema social por antonomasia, la pobreza y la miseria. Al mismo tiempo, se presentan problemas globales como la contaminación, la corrupción, el terrorismo que a falta de política o disminución de ésta, no pueden ser regulados por la lógica económica de la ¨mano invisible o la teoría que una vez propuso Mandeville en la "Fabula de las avejas" de que "los vicios privados se convierten en beneficios públicos".

Ante este dilema nos encontramos en nuestros días con nuevas poblemáticas: calentamiento global, aumento de la pobreza, terrorismo, desempleo etc.... Las cifras son alarmantes sobretodo cuando se trata de los efectos que genera la miseria: desnutrición y muerte infantil, enfermedades, violencia, maltrato, ideologías radicales etc. La Responsabilidad Social de la Empresa o Corporativa surge como una forma desde la economía para solucionar los problemas de la disminución de la política. Son los empresarios y no los gobiernos los que quieren ser socialmente responsables para responder a estas problemáticas. Sin embargo, debemos tener en cuenta que la ética empresarial, las mejores prácticas, los códigos de conducta y la filantropía ya venían siendo desarrollado desde hace algunas décadas y que el beneficio que producían en el sector industrial y empresarial era generalmente motivada por exenciones tributarias u obligaciones legales, por ejemplo el código de minas establece que las empresas que exploten los recursos no renovable deben realizar proyectos sociales dentro de sus comunidades. Sin embargo, fue determinante la firma del Global Compac o Pacto mundial en el (1999 - 2000) para establecer una nueva dimensión al modelo de Responsabilidad social. En un típico ejemplo de relacionamiento global, las empresas multinacionales más importantes se comprometen a firmar un Pacto con Naciones Unidas (ONU) para obligarse a respetar el medio ambiente (libro verde), establecer condiciones laborales dignas (libro blanco), no vulnerar los derecho humanos y evitar la corrupción (los cuatro pilares de los diez principios ver los links relacionados abajo)

La nueva responsabilidad social de la empresa depende de los problemas que genera el modelo de globalizacióin económica adoptado y que resume sus pesares en el problema de la pobreza. Sin embargo, cuando nos encontramos con un caso de RSC debemos ser conscientes que ésta depende de un negocio empresarial, es decir que la lógica social fundada en la ética y en la política se conjuga con la lógica y los criterios económicos que se fundamenta en el cálculo y la ganancia. Las dos lógicas son diferentes pero no opuestas, la economía socialmente responsable puede producir enormes beneficios para las empresas y los nuevos emprendedores, por ejemplo el caso de los microcréditos de Yunus en Bangladesh o los microseguros que se fundan en el lema de ayudar para beneficiar a la misma empresa en el presente o en el futuro. Si el empresario es responsable socialmente con su comunidad se amplia la base de su negocio porque estas personas con mayores ingresos económicos o mejores condiciones sociales pueden ser también futuros clientes o mercado. La conjunción de las retóricas económica y social pueden ser problemáticas, pero hay que insistir en la comprensión inicial de la confrontación. Una política socialmente responsable adoptada por una empresa debe tener en cuenta los problemas que puede generar la integración de las dos lógicas y dar respuestas que permitan la conjunción entre lo social y lo económico.

Documentos y links relacionados con el tema:

- Sobre el Global Compact (Pacto Mundial)

http://www.un.org/spanish/globalcompact/

- Página del Pacto Mundial en España:

http://www.pactomundial.org/

- Documentos en red sobre el Global Compac (Pacto Mundial):

http://www.unglobalcompact.org/Languages/spanish/index.html

La responsabilidad social en proyectos: (Información tomada de la Revista Telma: Escribe C. Larraondo)

1) El Banco de los pobres de Muhammad Yunus (Grameen Bank): El ganador en el 2006 del Premio Nobel de la Paz, empezó a crear en Bangladesh un sistema de microcréditos dirigido especialmente a mujeres pobres. El Banco es una verdadera institución en su país, esta presente en 46.600 pueblos y ya ha prestado más de cuatro mil quinientos millones de euros a doce millones de clientes. Recientemente Yunus visito Colombia, y estuvo en el distrito de Agua Blanca en Cali.

Ver: http://www.grameen-info.org

2) Proyecto de Radio Soul City en Soweto: Dirigido por el médico Garth Japhet quien a través de un programa de radio y televisión hacer campañas de prevención de carácter sanitario dirigidas a los suburbios pobres de Soweto – Sudáfrica

http://www.soulcity.org.za/

3) El Cómite para la democratización de la Informática (CDI): Creado por el brasilero Rodrigo Baggio, para que los jóvenes brasileños de las favelas tuvieran una red de escuelas de informática, reciclando computadores por ejemplo, y el proyecto JovemLink que permite qeu los jóvenes de comunidades con bajo poder adquisitivo dialoguen en la red sobre problemas que les afecta. El Cómite se organiza como una ONG y se extiende a países como Colombia, Uruguay, Chile, Angola, Sudáfrica, Argentina, Guatemala y Honduras

Ver sobre el CDI:

http://www.cdi.org.br/

www.cdicolombia.org/

www.cdichile.org/

Ver sobre JovemLink:

http://www.jovemlink.com.br/

www.ceo.cl/609/article-2990.html

4) Tapetes en Nepal (Formation Carpets): La funda el matemático nepalí Sulo Shrestha – Sha. La empresa trata de emancipar a las mujeres de Nepal mediante una empresa de confección de alfombras, que ayuda además, a la educación de los hijos de las empleadas y les proporciona cobertura sanitaria.

Ver:

http://www.rugmark.org/


5) Un indice de Bolsa Ético:
Amy Domini crea un indice bursátil que premia a las empresas socialmente responsables. Se intenta que los inversores y accionistas apuesten por multinacionales con buenas medidas sociales y ambientales. Maneja en la actualidad más de 1.800 millones de dólares. Aunque al principio sus propuestas provocaron las risas de Wall Street hoy es una incómoda interlocutora que plantea a los empresarios cuestiones espinosas como la discriminación racial, los talleres de fabricación clandestinos o el respeto por el medio ambiente.

Ver:

www.domini.com/

www.jmmaza.com/ietica/indices.htm

Textos de la edición de la revista Letras Libres (España) No 55¿Cómo salir de la pobreza? (abril 2006)

- Texto de Gabriel Zaid “El progreso en bicicleta”

http://www.letraslibres.com/index.php?art=11154

- Texto de Muhammad Yunus: “El Banco de los pobres”

http://www.letraslibres.com/index.php?art=11155

- Texto de Stephen C. Smith y Tony Castleman: “Derechos Humanos y Pobreza”

http://www.letraslibres.com/index.php?art=11156

- Texto de Ulrich Beck “Caridad global”

http://www.letraslibres.com/index.php?art=11157