El grupo tiene que discutir si el Acto Legislativo para la paz (En su primera versión) sustituye o no la Constitución en los principios:
División de poderes (Por las facultades que se le da al Presidente)
Supremacía y Rigidez Constitucional (Por reformar un artículo sobre la reforma. Ver Sentencia C-1056 de 2012 sobre el tema)
Principio democrático. La deliberación del Congreso se limita.
Tenga en cuenta además del test de sustitución el de la eficacia
Explicados aquí.
Ver algunos artículos sobre el tema:
Proyecto de Acto Legislativo para la paz
http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/Documents/proyecto-acto-legislativo-paz-2015.pdf
Preguntas y respuestas del A.L para la paz
http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/Documents/acto-legislativo-implementacion-paz-preguntas-respuestas.pdf
Gonzalo Ramirez y Paula Robledo
El control de constitucionalidad por sustitución
Ivan Duque "Manoseo Constitucional"
lunes, 9 de noviembre de 2015
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Magdalena Correa Henao: la única jurista de la terna
Por: Marcos Criado de Diego
El 3 de noviembre de 2015, la terna de candidatos al puesto vacante de magistrado de la Corte Constitucional colombiana seleccionados por el Presidente de la República, se presentaron en audiencia pública ante el Senado de la República, que les concedió diez minutos para realizar una presentación de sí mismos y de sus aspiración.
Casi 50 años antes, el 1 de diciembre de 1967, Carlos Gaviria Díaz, quien fuera presidente de la Corte, dio una conferencia ante el Colegio de Abogados de Medellín con ocasión de su ingreso en la Institución. La conferencia se titulaba “La enseñanza del Derecho en nuestro medio” y en ella alertaba de la existencia en las escuelas de derecho colombianas de “una marcada tendencia a preparar abogados, es decir, individuos aptos para desempeñar un oficio”, mientras que se hallaba relegado “el propósito de formar juristas, o sea personas… que alienten y estimulen el progreso de la ciencia jurídica y consecuentemente de las propias instituciones que conforman y hacen posible la vida comunitaria” .
Pues bien, a la luz de sus intervenciones la terna seleccionada por el Presidente de la República está compuesta por dos abogados y una jurista.
Carlos Gaviria llama jurista “al científico del Derecho, es decir al hombre que sabe con rigor y certeza en qué consiste el objeto jurídico y cuál es la manera de tratarlo”. Quién hizo patente el 3 de noviembre un conocimiento cabal del objeto jurídico constitucional y del instrumento adecuado para manejarlo, fue una mujer llamada Magdalena Correa Henao.
Al hacer de la utopía el centro de su discurso, Magdalena Correa demuestra dos cosas:
En primer lugar, que conoce y comprende la esencia más íntima de la Constitución. Desde sus orígenes revolucionarios, el constitucionalismo ha sido un movimiento que ha pretendido progresar más allá de lo que las circunstancias del momento mostraban como “posible”, de manera tal que las constituciones no pueden contemplarse solo como norma efectivamente vigente, sino también como proyecto, como horizonte, como proyección de lo que una sociedad quiere llegar a ser.
Un juez constitucional consciente del proyecto, y no solo de la norma constitucional, es un juez con un conocimiento más cabal y más riguroso de su objeto que el que solo conoce la norma y la jurisprudencia que actúa la norma.
En segundo lugar, demuestra que pone ese conocimiento íntimo de la Constitución por delante de otras consideraciones. Algunos amigos abogados me han hecho notar que centrar la intervención ante el Senado en un discurso alternativo, como puede ser el de la “Constitución utópica”, no es la táctica adecuada para convencer a los honorables senadores.
Pero como también nos dice Carlos Gaviria, jurista no es quien piensa el Derecho con una intención pragmática, como medio conducente a un fin, sino quien se compromete definitivamente con el progreso de las instituciones comunes. Y ese es el compromiso ineludible que demostró Magdalena Correa en su intervención.
La cuestión es, ¿qué quiere para Colombia los honorables senadores? ¿Abogados? ¿Una jurista?.
Un tinto no se le niega a nadie
Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves
Profesor Derecho Constitucional
Universidad Externado de Colombia
@iureamicorum
Publicado en Ámbito Jurídico en edición de 4 de noviembre de 2015 aquí
Sino
pasa nada extraordinario, o se cumple con la “utopía constitucional” de la que
nos habló la candidata a la Corte Constitucional Magdalena Correa, el nuevo
Magistrado de la Corte Constitucional será Alejandro Linares. Linares ha hecho
una carrera como abogado de gremios y corporaciones y es cercano a la familia
del Presidente Santos que lo ternó. A pesar de decir en su discurso ante el
Senado de que llegar a la Corte Constitucional se le ha convertido en una
obsesión, esto no quiera decir que tenga las calidades para llegar a ser
magistrado de la Corte Constitucional. Digo esto por tres razones.
En
primer lugar porque un magistrado de la Corte Constitucional debe tener una
perspectiva constitucionalista. Puede ser que sea penalista, administrativista
o laboralista, pero debe ser muy cercano a las necesidades sociales e
individuales de un país como Colombia. El juez de la Corte se convierte en la
última instancia para poder solucionar los problemas más graves de nuestra
sociedad y cumplir con la idea prometida por el constituyente de 1991 de que
somos un Estado Social de derecho. Creo que Linares no esta permeado por esta
idea.
En
segundo lugar por su concepción sobre el rol que debe tener la Corte
Constitucional con relación a las otras ramas del poder público como el
ejecutivo y el legislativo. A pesar de que la Constitución ha establecido que
una tercera parte de los miembros de la Corte Constitucional son nominados por
el Presidente de la República esto no quiere decir que queden sometidos a éste
una vez electos. Si esto fuera así tendríamos seguramente una Corte
Constitucional como la ecuatoriana que recientemente posibilitó el mecanismo de
la enmienda constitucional para que el Presidente Correa se reelija
indefinidamente, circunstancia que evitó la Corte Constitucional colombiana en
la Sentencia C-141 de 2010 que declaró la inconstitucionalidad del referendo
reeleccionista. En esta Sentencia la Magistrada María Victoria Calle demostró
su independencia con relación a su nominador – el Presidente Uribe – y decidió
acompañar a la mayoría de la Corte Constitucional para establecer que dicha
reelección sería inconstitucional por sustitución.
El
magistrado de la Corte también debe comprender que es independiente del
Congreso que lo elige a través del Senado. Si bien es cierto se pueden dar
fórmulas de constitucionalismo dialógico entre Corte y Congreso, como por
ejemplo los exhortos, esto no significa que el juez constitucional debe someter
su rol a lo que establezca el legislador ya que su perspectiva y ámbito de
acción no es político, sino jurídico y particularmente constitucional. De esta
manera la idea del legislador negativo de Kelsen o el poder contramayoritario
de los norteamericanos se convierta en el bastión para proteger la democracia
constitucional y los derechos fundamentales a partir de la independencia del
juez respecto al poder legislativo.
Es
por esta razón que la frase que utilizó Linares en la Audiencia ante el Senado
de que “Un tinto no se le niega a nadie”, haciendo alusión a que estaría
dispuesto a recibir a Ministros y Senadores resultó del todo desatinada. De
hecho ante la imprudencia del ternado se creo el hashtag
#UnTintoNoseleNiegaaNadie para advertirle a Linares que el juez debe partir de
la imparcialidad y de la prudencia una vez electo, más aún ante los recientes
escándalos de tráfico de influencias de la Corte con el llamado caso
Fidupetrol.
Por
último, Linares, a pesar que dijo que era un conocedor del derecho
internacional, al final de su participación y respondiendo a una pregunta sobre
el proceso de paz indicó que utilizaría el “margen nacional de apreciación” para
resolver los casos relacionado con la justicia transicional. En este último
tema al parecer Linares todavía le falta estudiar qué significa dicha figura.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos lo ha utilizado para dar alguna forma de
deferencia a los países miembros en la interpretación y aplicación de la
Convención en relación a sus tradiciones y contexto. Sin embargo, cuando se
trata del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho
Internacional Humanitario la utilización del margen nacional de apreciación no
puede ser comprendida de la misma manera ya que tendría consecuencias graves en
torno a la protección de los derechos humanos. Si de lo que se trata es de
utilizar dicha figura para no cumplir o cumplir parcialmente con los estándares
internacionales referidos a los derechos de las víctimas a la verdad, justicia,
reparación y condiciones de no repetición erró Linares en establecer que esta
seria la fórmula jurídica para evadir esos compromisos. Los tratados sobre
derechos humanos son indisponibles a los estados, más en tratándose de justicia
transicional ante las obligaciones que tiene Colombia con el Sistema
Interamericano y la Corte Penal Internacional.
miércoles, 14 de octubre de 2015
viernes, 9 de octubre de 2015
Magdalena Correa ternada para Corte Constitucional
Muy bien por Magdalena Correa en terna para la Corte Constitucional junto con Catalina Botero y Alejandro Linares. Magdalena Correa es actualmente la Directora del Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Externado de Colombia. Abogada egresada de la Universidad Externado de Colombia. Doctora en Derecho de la Universidad Carlos III de Madrid (2004). Master en Administración y Gestión Pública de la Universidad de Amberes en Bélgica (1995). Especialista en Derecho Constitucional y Ciencia Política del Centro de Estudios Constitucionales de Madrid (2001). Especialización en Derecho Administrativo de la Universidad Externado (1991). Ha sido Magistrada Auxiliar de la Corte Constitucional y asesora en temas constitucionales con diversas entidades. Perito ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Profesora invitada a la Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigadora del Centro de Estudios Constitucionales Carlos Restrepo Piedrahita y profesora tiempo completo de la Universidad Externado en los cursos pregrado, postgrado y doctorado.
Fue matricula de honor durante la carrera de derecho: 1984, 1985 y 1986m y tiene la Gran distinción de la Universidad de Amberes (1995).
Reciente coordinó el XII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional (2015).
Fue matricula de honor durante la carrera de derecho: 1984, 1985 y 1986m y tiene la Gran distinción de la Universidad de Amberes (1995).
Reciente coordinó el XII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional (2015).
La tesis de doctorado de Magdalena Correa se titula "Libertad de empresa en el Estado Social" (Bogotá, Externado, 2008) aquí. Por acá el resumen:
Reseña de parte del prólogo de Luciano Parejo Alfonso: "En España, que efectivamente está constituida –desde 1978– en un Estado social y democrático de Derecho, no es poca la atención que la doctrina científica, además desde luego de la que ha debido prestarle el Tribunal Constitucional, ha dedicado ya al llamado “orden constitucional económico”. A pesar de la tarea dogmática y jurisprudencial ya cumplida, de la que desde luego da cuenta cabal M. Correa, en modo alguno puede decirse que huelgue –lo que dice de la oportunidad e interés, incluso desde el lado español, del trabajo cumplido por la autora– toda nueva interrogación al texto constitucional sobre su regulación de la economía para intentar descubrir las conexiones y los elementos sistemáticos que subyacen a ella y extraer desde los mismos algunas conclusiones sobre el papel de los poderes públicos, en especial de la Administración pública (pieza decisiva, cuando del Estado social se trata), en la materia. Sirvan de excusa, pues, estas líneas para volcar aquí, a modo de diálogo con la obra prologada y en homenaje a su método comparatista, algunas reflexiones sobre el sistema propio en alguna medida incentivadas por las sesiones de trabajo y discusión habidas con la autora a lo largo del proceso de gestación de aquélla"
También el libro "Los límites a los derechos fundamentales" (Bogotá, Externado, 2003) aquí.
Felicitaciones a Magdalena y toda la fuerza para ella. Tiene todas las calidades académicas y humanas para llegar a ese importante cargo.
Hoja de vida:
- Hoja de Vida blog Externado por aquí.
- CVLAC (Colciencias) aquí.
Por acá con el jurista Luigi Ferrajoli en el XII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional:
Video de Magdalena en Audiencia ante la Corte Constitucional:
Entrevistas Magdalena Correa en radio sobre su aspiración a la Corte:
- La W por aquí.
- RCN por aquí.
- CARACOL por aquí.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Organismos Internacionales
Organización de Naciones Unidas (1945)
El mundo en 1945. Países en verde en Fideicomiso.
Organización de Naciones Unidas (Organigrama)
Consejo de Seguridad
Corte Internacional de Justicia
lunes, 5 de octubre de 2015
¿Una terna de mujeres para la Corte Constitucional?
Columna Ámbito Jurídico aquí
Gonzalo A. Ramírez Cleves
Profesor Departamento de Derecho Constitucional
Universidad Externado de Colombia
@iureamicorum
Recientemente, respetados juristas como Rodrigo Uprimny, la bancada de mujeres congresistas y varios columnistas mandaron cartas al Presidente Santos para que la próxima terna para la Corte Constitucional que remplaza al magistrado Mauricio González Cuervo sea solo de mujeres.
Mi opinión desde un principio es que me parece bien esta propuesta en un país que está lleno de discriminación de género y en donde la participación de la mujer en los cargos más importantes está muy limitada por el machismo de nuestra sociedad.
El debate no es solo colombiano. Recientemente, en Inglaterra, se presentó una polémica publicada en The Guardian[1] entre la abogada Charlotte Proudman, que criticó al juez de la Corte Suprema de Justicia Lord Sumption, que dijo que las cuotas de mujeres en los cargos más altos de la judicatura pueden ser dañinos y podría traer “espantosas consecuencias”. Sumption argumentó que es el “estilo de vida de las mujeres” lo que determina que no tengan largas carreras en la judicatura hasta llegar a la Corte Suprema. De acuerdo con las estadísticas del Bar Council, en Inglaterra, aunque el 50 % de los abogados son mujeres, solo el 12 % son QcS[2], 24 % son jueces y sola una de los 12 jueces de la Corte Suprema es una mujer.
Proudman mandó una carta al juez Sumption explicándole que el sexismo en la carrera judicial está en todas partes y que, incluso, recientemente, a una abogada compañera suya la había felicitado su jefe después de haber ganado un caso millonario diciéndole que “es increíble lo que un buen trasero puede conseguir”. Comentarios como estos no son ajenos a nuestra realidad colombiana y latinoamericana donde el patriarcalismo se respira en todas partes, incluso entre las mismas mujeres como la exsenadora Liliana Rendón que dijo en una entrevista que “si mi marido me casca, es porque me lo gané”.
Por esta razón, considero que la idea de una terna de mujeres para la Corte Constitucional es una buena propuesta para la corporación que defiende la democracia constitucional y los derechos fundamentales en Colombia. Que la Corte al menos tenga tres mujeres dentro de los nueve miembros sería ideal para que se asegure que, al menos, una tercera parte sean mujeres. Por esta razón, estoy de acuerdo en que se necesita una forma de acción afirmativa para que llegué una mujer.
Sin embargo, pienso que se debe ser muy cuidadoso en si es una mujer a quién ternar y que el criterio de género no es lo único que se debe valorar. De nada vale incluir a una mujer que no sea calificada para el cargo por el hecho de ser mujer, o que venga acompañada de lo que se quiere erradicar ahora en la Corte Constitucional, que es la corrupción y la politización. Si se presenta esto, no solo perdería la institución, el país y los ciudadanos, sino también las mismas mujeres que se encontrarían mal representadas y sin argumentos para poder decir que además de los méritos debe considerarse un sistema de cuotas que les favorezca.
Mujeres para la Corte deben, por tanto, tener una hoja de vida impecable, ser unas excelentes juristas y tener las capacidades humanas para poder afrontar un cargo en donde se debe no solamente saber de derecho, sino también pensar en la defensa de las minorías desventajadas y en el momento más importante que está viviendo Colombia que es la búsqueda de la paz.
Dentro de las inscritas destacó a dos mujeres que conozco por su trabajo. Una es Catalina Botero, que fue magistrada auxiliar y encargada en la Corte Constitucional y Relatora Especial para la Libertad de Expresión en la Corte Interamericana, en donde cumplió una valiente labor para defender la libertad de expresión en la región, y la otra es Magdalena Correa, directora del Departamento de Derecho Constitucional de la Universidad Externado de Colombia, doctora en Derecho Constitucional por la Universidad Carlos III de Madrid, que se desempeñó como magistrada auxiliar de Juan Carlos Henao en la Corte Constitucional y que tiene una especial sensibilidad por lo social y los derechos de los menos favorecidos. Estas dos candidatas tienen todas las cualidades para ser ternadas no sólo por ser mujeres, sino por sus calidades y capacidades.
El debate entonces sobre una terna de mujeres debe partir no solamente de la cuestión de género y la poca representación de la mujer en las altas cortes, sino también de las capacidades y méritos de aquellas mujeres que pueden llegar a cumplir el mejor rol en el puesto que se le asigna.
[1] Ver columna en este enlace: http://www.theguardian.com/law/2015/sep/24/judge-lord-sumption-comment-gender-equality-problems-women-face-law
[2] Queens Council un título honorífico que le dan a los barrister en Inglaterra (Gracias a Santiago Pardo por este dato).

Suscribirse a:
Entradas (Atom)










